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¿Por qué puede ser interesante que salga a pagar el IS?

Dotar cuantiosas provisiones, realizar amortizaciones aceleradas, alterar la valoración del stock, pagar retribuciones extraordinarias antes de finalizar el ejercicio, anticipar gastos que podrían esperar al siguiente ejercicio, son algunas de las opciones que se pueden barajar antes de cerrar el ejercicio, buscando reducir la factura fiscal del impuesto sobre sociedades.

Sin embargo, el próximo 25 de julio no pagar el impuesto sobre sociedades, o pagar muy poco, puede ser también perjudicial para la empresa. Estas son las siete razones por las que pagar el impuesto sobre sociedades:

  1. La Agencia Tributaria puede ser más susceptible de investigar empresas que se mantienen abiertas, a pesar de declarar reiteradamente pérdidas en diferentes ejercicios.
  2. Las entidades financieras acostumbran a solicitar el modelo 200 del impuesto sobre sociedades a las empresas, el cual acostumbran a cotejar con los datos que tienen en su poder, facilitados por empresas especializadas en informes financieros, que obtienen los datos del Registro Mercantil. Si las entidades de crédito y los proveedores, que también utilizan estos informes para la concesión de crédito, ven que el beneficio de la empresa es muy reducido, o que la empresa declara reiteradamente pérdidas, pueden limitar o no conceder créditos a la empresa, lo cual puede socavar la capacidad de la empresa para hacer frente a sus pagos. Además, las empresas de crédito y caución también serán reacias a dar crédito a una empresa en pérdidas o con reducido beneficio.
  3. En el caso de que se pretenda vender la empresa, será difícil obtener un buen precio, si la empresa tienen un reducido beneficio, o se encuentra en pérdidas.
  4. En ocasiones, con el objeto de evitar el pago de impuestos, se crean complicadas estructuras empresariales, que distraen a los gestores de su negocio principal, que no debiera ser evitar el pago de impuestos. Si se realizaran las cuentas del coste de estos entramados, de su control, y del pago a empleados, asesores y abogados, en algunos casos saldría más a cuenta pagar los impuestos correspondientes.
  5. Cada vez son más numerosos los casos de empresas o personalidades que evaden impuestos que saltan a la luz pública, con el consiguiente deterioro de la imagen de las empresas afectadas y de sus gestores.
  6. En el caso de que la Agencia Tributaria considere y demuestre que se están evadiendo impuestos, se pagarán importantes recargos, intereses de demora y sanciones.
  7. El coste de sufrir una inspección no es solo la multa, recargos e intereses, supone un importante impacto en los departamentos de administración que tienen que dedicar muchas horas a recopilar y facilitar la información solicitada por la Agencia Tributaria.

 

Vía CEF

 

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